Los gobiernos tienen dos armas muy potentes para controlar una crisis o para controlar el funcionamiento de las economías, por un lado los tipos de interés, y por otro lado la impresión de moneda o de billetes  (se puede decir de cualquier forma) Voy a tratar estos dos temas en este video, intentando explicarlo de la mejor forma posible.

 


Tipos de interés ¿Qué son?

Los tipos de interés, conocidos también como tasas de interés o precio del dinero, es la cantidad a pagar por utilizar una cantidad de dinero en un tiempo determinado. Se mide en porcentaje y en términos anuales (normalmente). Si por ejemplo los tipos de interés se ponen en el 1% significará que en una determinada operación financiera, la persona o ente que pide un péstamo deberá devolver el dinero a ese 1%, y lo contrario si se presta dinero, ya que el dinero a recibir será el dinero prestado mas el 1%.

Cuando el tipo de interés sube, se le dá mas valor al dinero, y cuando los tipos bajan, se le resta. De ahí que haya comentado que los tipos de interés son el “precio del dinero”.

A tipos más altos, pedir un préstamo será menos interesante, ya que tendrás que pagar más en intereses. Por eso a medida que los tipos suben, se tiende a consumir menos, se tiende a pedir menos hipotecas, y por lo tanto a ahorrar más. Es decir, que si suben los tipos de interés se gasta menos, y se ahorra más. Y al contrario, si se bajan los tipos de interés, se gasta más por que es más atractivo y se ahorra menos.

Dicho esto, que ya os digo que es muy resumido pero creo que queda claro, digamos que los tipos de interés son como un regulador entre la inversión y el ahorro. Si hay más inversión que ahorro en el mercado, los gobiernos suben los tipos de interés suben. Y si hay más ahorro que inversión en el mercado, bajan los tipos bajan.

Pero esto lo vais a ver mejor con un ejemplo. Imaginaros el caso más extremo, una crisis. En una crisis, el arma de los tipos de interés es usada para bajarlos lo máximo posible, a 0 o incluso negativo. Es lo que ha hecho Estados Unidos por ejemplo en esta crisis sanitaria que estamos viviendo. De esta forma, se incentiva el consumo, se incentiva pedir dinero prestado a corto plazo, que circule el dinero vamos, y por lo tanto, se incentiva la inversión, ya que si el consumo aumenta, aumenta la inversión.

En cambio, como vimos en el video del lunes de las mayores rachas alcistas de la historia, algo que ha ocurrido en todas las rachas alcistas continuadas, es que cuando hay demasiada euforia en los mercados, es necesario ajustar esto, y por lo tanto, subir los tipos de interés, de esta forma, se premia al ahorro y se “castiga” a la inversión. No es castigar la palabra, pero vamos, que no se le da tantas facilidades. Vamos, como he dicho antes, se regula.

Y alguno pensará… pues que estén siempre bajos los tipos de interés y así el consumo siempre estará incentivado, pero es que ya hemos visto que si se incentiva el consumo y la inversión, se desincentiva el ahorro, y no se puede vivir a largo plazo en una economía en la que no haya un equilibrio, porque en caso de problemas, no habría capacidad de reacción. Si uno solo hace que gastar e invertir, en caso de problemas no va a tener ningún colchón para protegerse. La gente no ahorraría, y si alguien ahorra no lo guardaría en los bancos. Los bancos, acabarían por no prestar pro que no les saldría a cuenta el riesgo con el beneficio. Vamos, que sería algo insostenible. Por eso hay que ir regulando estos tipos de interés y a lo largo de los años, van subiendo y van bajando.

Impresión de billetes o de moneda

El segundo arma es el de imprimir billetes. Es tal y como suena. Crear dinero de la nada y ponerlo a disposición del mercado. Esto es un comodín. Un matar moscas a cañonazos.

Esto es un arma de doble filo. Por un lado viene bien porque estimula la economía en graves problemas en la economía. Es decir, si tu estas perdiendo dinero a consecuencia de una catástrofe, no te preocupes que yo te voy a ayudar con nuevo dinero. Por lo tanto, las consecuencias no son tan negativas. Pero el lado malo es que se crea inflación. Al haber más dinero en el mercado, el mercado pierde valor. Cuanta más cantidad de algo hay en el mercado, ese algo más valor pierde. Por eso en un escenario en el que parte del dinero se quemara, se prendiera fuego, el dinero en sí pasaría a valer más, y en un escenario en el que parte del dinero se creara, el valor del dinero valdría menos. Esa inflación hace que nuestro dinero pase a tener menos valor. Y una inflación moderada a lo largo del tiempo es normal, pero cuando se imprime mucho dinero, se corre el riesgo de elevar la inflación mucho más.

Ahora imagínate el escenario común, en el que de todo el dinero imprimido tú, como ciudadano, no ves ni un euro. Pero aun así, pagas las consecuencias de la inflación, pagas las consecuencias de la deuda. Esto es muy común. Los ciudadanos somos quienes pagamos todos los rescates, todas las inyecciones de dinero, y el único consuelo que nos queda es… que de no haber sido inyectado ese dinero, el mal hubiera sido peor, pero la realidad es que económicamente se benefician solo unos pocos. Pero bueno, hay que pensar en conjunto, en que todos somos uno solo.

Es como los rescates. A ver a cuantos pequeños negocios rescatan los gobiernos cuando quiebren por todo lo que está ocurriendo. En cambio, ya hemos visto como los gobiernos están rescatando aerolíneas, bancos, etc.

Otro de los problemas de imprimir dinero es el endeudamiento. Ese dinero se imprime y se presta al gobierno, por lo tanto la deuda aumenta. Esto no es que sea positivo, pero se entiende que en circunstancias concretas como una gran crisis, se haga. Es decir, puestos a crear deuda, que sea en el momento en el que realmente sea necesaria esa deuda. Por lo tanto, endeudarse por salvar un país o un Estado es más comprensible.

Ahora bien, no es lo mismo que se endeude Estados Unidos, a que se endeude un país pequeño, ya que poca gente querrá la deuda de un país pequeño pero en cambio la deuda de Estados Unidos es mucho más interesante. Ni es lo mismo endeudarse por salvar una crisis, que endeudarse por gestionar mal el gasto del país. Lo mismo he dicho antes, la deuda no será igual de atractiva en un país que se ha endeudado correctamente que en un país que se ha endeudado incorrectamente y que por lo tanto puede seguir endeudándose y hacer más grande la pelota.

Pero sobre todo, no es lo mismo que se endeude un Estado que responde por el mismo, que que se endeude por ejemplo un país de la unión Europea, que si tiene problemas tendrá que recurrir a Europa y Europa puede o no ayudar.

Conclusión

Con estas dos armas, los gobiernos pueden regular la situación de la economía de un país. Van regulando por un lado y por otro y manteniendo el equilibrio de las economías. Aun así, es imposible evitar las crisis, pero con estas dos armas unidas a muchas otras medidas económicas se pueden gestionar los momentos de crisis y también se deben regular los momentos de euforia.